Cerraduras invisibles para puertas

La cerradura es una parte vital de protección que se quiera mantener cerrado, así las cerraduras son una pieza clave en todo tipo de armarios, cajones o demás lugares por el estilo y son especialmente una pieza clave en las puertas de entrada de edificios, oficinas y hogares. En este texto vamos a centrarnos especialmente en las cerraduras para puertas y, más concretamente en las cerraduras invisibles para puertas.

¿Qué es una cerradura?

Antes de entrar a analizar el caso de las cerraduras invisibles para puertas en particular, vamos a analizar aquello que son las cerraduras en general, aquello que es y representa una cerradura sin importar su tipo. Mencionar a las cerraduras con carácter general puede parecer algo obvio y de Perogrullo pero resulta muy adecuado realizarlo pues nos sitúa ante un escenario de conocimiento general sobre el asunto que luego nos permite profundizar más en lo particular del mismo.

Siendo así lo anterior diremos que una cerradura por definición es un mecanismo destinado a impedir la apertura de una determinada puerta. Así, bien puede decirse que una cerradura es un elemento protector de nivel y que es una de las principales piezas esenciales de securización de cualquier lugar.

En el concepto tradicional de cerraduras (y cabe hablar de concepto tradicional pues en la actualidad existe una variante mucho mayor de cerraduras como, por ejemplo, las electrónicas, que difieren mucho en el funcionamiento de la cerradura aunque la base de protección y funcional siga siendo la misma) una cerradura era un mecanismo conformado habitualmente por metal que funcionaba con una llave comúnmente también de metal.

En realidad, el funcionamiento clásico de una cerradura ha sido siempre bien simple: la llave (generalmente de hierro o bronce en los modelos más antiguos) se inserta en el hueco para habilitado para ello y una vez dentro si su forma coincide con el mecanismo en su conjunto permite girar y abrir o cerrar la cerradura, en caso de no coincidir la llave no gira.

Tal y como se decía, en la actualidad, existe una gran variedad y diversidad de modelos de cerraduras. En muchas ocasiones los materiales metálicos han sido sustituidos por materiales plásticos. En otros casos ya no existen llaves a la vieja usanza y las llaves son tarjetas o incluso aplicaciones digitales, entre otras soluciones pero, sea cual sea el caso, la base sigue siendo la misma tal y como ya se mencionaba en un párrafo anterior: la llave (sea del tipo que sea) se acerca, sitúa o posiciona en la cerradura (o lector que actúa a modo de cerradura) y en caso de coincidir unos determinados parámetros se acciona o no la cerradura, y en caso de que dichos parámetros no coincidan entonces no funciona la cerradura en ningún sentido.

Uno de los modelos de cerradura tradicionalmente más utilizados ha sido el de las cerraduras compuestas de cilindros mecánicos que funcionan mediante el sistema de llaves de puntos o de sierra). Tanto es así que puede decirse que este tipo de cerraduras han sido porcentualmente las claras dominadoras del mercado a lo largo de muchos años.

El sector de las cerraduras puede considerarse un sector bastante tradicional, pero que resulte tradicional (pues todos los segmentos que tratan con asuntos tan delicados como la seguridad de los bienes patrimoniales y de las personas) deben mantener ese componente tradicional que permita una evolución segura, no supone de ningún modo que no sea a su vez un sector claramente innovador y que su evolución no esté marcada por los desarrollos tecnológicos que se van produciendo. Así, los avances en el entorno de las cerraduras es constante, acelerado y la investigación y desarrollo está presente en cada uno de los poros de la industria que las acoge.

Una buena muestra de la mejora en la seguridad de las cerraduras y que dará finalmente pie a cerraduras como las cerraduras invisibles para puertas es la capacidad que han tenido, que tienen y que tendrán las cerraduras a lo largo de los años para ir incorporando nuevos mecanismos de seguridad dentro de estos elementos de seguridad.

Así, mientras en primera instancia una cerradura no era más que un mecanismo en el que se metía dentro otro elemento metálico y si coincidía su forma más básica se accionaba la cerradura, en la actualidad la base es la misma pero las cerraduras han ido incorporando aspectos que aumentan su seguridad tales como sistemas antibumping, antitaladro, sistemas de llaves anticopia y muchos otros que podrían mencionarse.

Esta evolución natural de las cerraduras (en realidad no deja de ser unas evolución como la que se produce en cualquier elemento o sector de la vida) es una clara muestra de lo obsoletas que van quedando las piezas antiguas a causa de las evoluciones tecnológicas que se van descubriendo y a causa de los nuevos sistemas para sabotear las cerraduras, todo ello obliga a una reinvención constante para garantizarse y garantizar un óptimo estado de seguridad a través de la cerradura instalada.

Cerraduras invisibles para puertas

Centrando ahora el foco sobre las cerraduras invisibles para puertas decir que las mismas son una evolución perfecta de las cerraduras, una solución que además nos permite romper con el concepto tradicional de llave de una cerradura tal y como se entiende un llave en su concepción más tradicional.

En este caso, las cerraduras invisibles para puertas ofrecen una solución seguridad, liviana y capaz de ser instalada en cualquier lugar sin necesidad de tener que realizar complejas instalaciones. Estas cerraduras tienen la característica básica y esencial de poder ser instaladas en el marco de la puerta sin importar el punto de este del cual se trate.

Este tipo de localización de la cerradura impide que la misma pueda ser manipulada desde su exterior. Además, este tipo de cerraduras, al carecer de llaves a la vieja usanza permiten que las mismas tampoco puedan ser alteradas con sistemas de copias de llaves similares u otros por el estilo.

Cerraduras invisbles inteligentes

Una buena característica que podría definir a este tipo de cerraduras aquí mencionadas es el decir de estas que son “cerraduras inteligentes”, y son cerraduras inteligentes pues las mismas interactúan con su entorno mediante aplicaciones móviles u otras soluciones digitales que se implementan mediante kits de conexión que hacen desaparecer las llaves tradicionales del diccionario de elementos de uso común en las puertas.

Este tipo de cerraduras invisibles para puertas requieren para ser “inteligentes” que se instale un kit de conexión en las mismas tal y como se mencionaba. Este kit proporcionará y garantizará la conectividad de las mismas con su entorno. Para que el sistema de conectividad de las cerraduras invisibles resulte efectivo el mismo no debe estar situado a más de diez metros de distancia de la misma cerradura a conectar.

Conexión de la cerradura invisible a internet

Un esquema básico del kit a conectar sería el siguiente: el primer paso es conectar el kit de conexión a la red, con el kit ya conectado a la red uno de los extremos se conecta a la corriente eléctrica mediante el adaptador USB u otro que el kit incorpore, con el kit conectado a la red y recibiendo suministro eléctrico queda conectar el otro extremo del cable que aún permanece libre al sistema de conectividad que se está instalando.

A partir de aquí, el sistema de instalación podrá diferir en algunos aspectos y pasos dependiendo del modelo concreto a instalar, pero puede decirse que la base esencial vendrá a ser la misma difiriendo tan sólo los matices concretos de cada modelo y de cada fabricante en particular.

Conexión de la cerradura invisible al router

Con los pasos anteriores realizados será el momento de conectar el kit de conexión con el router casero que provee de conexión a Internet al hogar. Pueden existir otro tipo de soluciones de vinculación, pero la más clásica es la de la conexión mediante el puerto Ethernet que incorpora el kit y cualquier puerto Ethernet que se tenga libre en el router.

Después de esto, la cerradura ya quedará vinculada y se podrá descargar la aplicación correspondiente a los dispositivos móviles que tengamos (iOS o Android esencialmente) y empezar a configurar la aplicación con la cerradura.

Con la aplicación instalada se creará o activará un nuevo usuario para el sistema, se le dará un nombre de usuario y una contraseña (que nunca deberán ser las que ya vengan establecidas por defecto de fábrica) y se vinculará la cerradura con el teléfono inteligente, tableta o dispositivo del cual se trate. Con todo lo anterior realizado ya se podrá decir que todo está en marcha y en uso y que ya se puede empezar a hacer funcionar la cerradura cuando y como se desee.

Una de las particularidades más interesantes de las cerraduras invisibles para puertas es que se pueden establecer digitalmente permisos para nuevos usuarios, revocar, limitar o ampliar fácilmente dichos permisos, mantener un registro de entradas concretas y salidas muy preciso (identificando quien y cuando ha entrado y salido del hogar) y muchas otras características tan sólo posibles con este sistema de cierre y apertura de puertas.